La defensa personal es el arte de vencer a cualquier atacante sin importar su fortaleza física y sin necesidad de emplear armas como tal.
La defensa personal no se basa en la fuerza, sino en la velocidad y la audacia ante situaciones de peligro como asaltos e intentos de agresiones, entre otros.
La ejecución de estas técnicas solo debe realizarse en caso de emergencia y con la disciplina necesaria, ya que su fin es tratar de poner fuera de combate a un posible atacante pero sin llegar a la violencia excesiva ni a un final dramático.
La Defensa Personal obedece a «reglas» muy concretas para lograr una mayor efectividad y entre sus principales reglas podemos mencionar las siguientes:
- Prevenir y prever las situaciones que representan un de inminente peligro para nuestra seguridad, es ya empezar a ganar de antemano una pelea.
- Si no hemos podido prever esta situación, mantener siempre una prudente distancia, que le brinde una seguridad entre usted y el atacante.
- Nunca subestimes a tu oponente, siempre asume que es peligroso.
- No seas engreído y usa técnicas simples, fáciles y efectivas.
- Reducir el peligro con una guardia tipo Krav Maga.
- Los ataques de los delincuentes y pandilleros, si no van armados, son a traición; nos intentarán golpear cuando estemos descuidados, no perder nunca de vista al agresor y colocar el cuerpo, de tal modo que se reduzca los ángulos de ataque.
- Aprende a reaccionar al instante, sé rápido y acertado, no dudes.
- Asegúrate de estar bien balanceado al ejecutar tu técnica.
- Mantener una vista no enfocada solamente al agresor, más bien periférica, por si hay más agresores y para ver si podemos utilizar objetos que captamos cómo armas de fuego, cadenas o pueden ser armas corto punzantes, entre otros.
- Siempre grita al ejecutar tu técnica, esto distraerá momentáneamente a tu atacante.
- Siempre golpea las partes débiles de tu oponente.
- Cuando te defiendas, siempre pelea como si tu vida dependiera de ello.
- No mirar a los ojos del agresor sino justamente sobre el esternón superior y sin enfocar demasiado, para captar la totalidad de su cuerpo y así percibir el inicio de un ataque, que pudiera presentarse de manera inmediata.
- La mejor defensa es no estar. Por eso las esquivas y los desplazamientos en la defensa, son muy importantes para evitar salir lesionado o herido.
- La simplicidad en la defensa personal es factor de éxito. Las florituras y técnicas espectaculares, son para el cine no para la calle.


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