Seguridad, autoestima, confianza… Son solo algunos de los motivos por los que todas las mujeres deberíamos practicar defensa personal. ¿Te animas?
Fuente: www.marie-claire.es
A veces nos encontramos en un momento de nuestra vida que necesitamos cambios. Necesitamos empezar algo y no sabemos exactamente el qué. Quizá por exceso de tiempo libre o, quizá, por el contrario, precisamente porque estamos tan ocupadas que necesitamos despejarnos.
El deporte es una de las actividades a la que siempre se suele recurrir. Y es que, dentro del deporte, las opciones que tenemos para decantarnos son casi infinitas. En esta ocasión nuestra apuesta va dirigida a un arte marcial cuyos inicios podrían relacionarse a tiempos ancestrales: la defensa personal, que no es otra cosa que una disciplina que comprende un gran conjunto de técnicas para hacer frente a situaciones de violencia física.
Nadie está exento de poder ser agredido tanto física como verbalmente. Sin embargo, no hay que obviar que somos las mujeres las que, lamentablemente, tenemos más posibilidades de que esto ocurra. El número de mujeres que sufren violencia de género en nuestro país asciende cada año a ritmos de escándalo. A continuación, te explicamos los motivos por los que toda mujer debe aprender defensa personal:
- Promueve una autonomía personal: Y lo hace tanto de manera física como mental, en métodos de autodefensa y evasión a través de una información y una formación adecuadas.
- Ganarás en confianza y en seguridad: No solo por las habilidades físicas que aprenderás en cada entrenamiento, sino por la superación que se obtiene del día a día. El hecho de ver una mejora hará que te sientas más segura y capaz de seguir superándote. Y esto es aplicable a todos los ámbitos de la vida.
- Aumentará tu autoestima: Todo lo anterior desemboca precisamente en esto mismo. Es importante sentirnos bien con nosotras mismas, reconocer nuestra valía y nuestras capacidades (que por cierto no son pocas).
- Cambiarás tu forma de ver las cosas: Como se ha indicado con anterioridad, esta disciplina es perfectamente recomendable para toda mujer. Pero sí es cierto que aquellas que han sufrido maltrato, seguramente se encuentren mucho más vulnerables. Aunque también existen mujeres que los sean por su personalidad. Todo eso cambiará con la práctica de este deporte. Conseguirá abrirte la mente de una manera inimaginable.
- Te convertirá en una persona más disciplinada: Cualquier deporte tiene la capacidad de conseguirlo. Cuando te inicias en algo que te gusta y que te motiva, no quieres dejar de hacerlo nunca. Buscarás cuadrar tus tiempos en donde los entrenamientos ocupen su lugar. La organización será primordial para conseguirlo.
- El respeto es la base de esta disciplina: La defensa personal, al igual que el Judo, son disciplinas en donde priman valores como el respeto, la humildad, el compañerismo… Como es obvio, uno jamás debe atacar si no es por fuerza mayor para defenderse. Esto se enseña desde el minuto 0.
- Ayuda mutua entre compañeros: El compañerismo es otro pilar fundamental del deporte. Los compañeros están para ayudarse en todo lo que necesiten. Como en todas las clases, algunos aprenderán antes que otros, y podrán compartirlo con los demás. Esto creará un ambiente agradable al que dará gusto ir.
- Te motivará a luchar por tus sueños: Ver diariamente tu progreso en el tatami es algo satisfactorio. Quizá lo que pensaste hace un mes que no serías capaz de realizar, lo acabarás haciendo más tarde o más temprano. Aunque parezca algo ajeno, el hecho de ver cumplidos tus objetivos y más que superadas tus expectativas, hará que lo lleves a un ámbito más global de lo cotidiano.
- Te despejará de tus quehaceres: Que si el trabajo, el estudio o incluso ambas. Que si has estado con mil cosas a lo largo del día… Muchas veces necesitamos desestresarnos de todo. ¡Y qué mejor forma de hacerlo al ir y pegarte un rato en el tatami con los compañeros! Fuera agobios y a por todas.
- Aprenderás a defenderte: Todo es diversión y pura energía, y eso está genial. Pero está claro que si para algo nos sirve también es para defendernos de cualquier ataque que pudieran hacernos o, al menos, para aminorar los riesgos. Son muchísimas técnicas las que se aprenden y que ojalá nunca fuese necesario utilizarlas. Y si así lo fuese, estaríamos más que capacitadas para hacerlo frente.


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